A menudo al visitar galerÃas con imágenes astronómicas, encontramos la siguiente escala de grises para que comprobemos o ajustemos el brillo y contraste de nuestro monitor. La finalidad no es otra que realizar estos ajustes de forma que toda la escala de grises quede bien representada, prestando especial atención a las sombras donde el ajuste es más crÃtico.

En monitores convencionales RFT es suficiente ajustar el
contraste al máximo desde nuestro monitor y luego mover el brillo hasta
distinguir claramente toda la escala de grises, prestando especial
atención a los tonos próximos al negro. Este paso se dificulta en pantallas TFT o LCD
donde solo he podido llegar a una aproximación del ajuste óptimo.
Otro aspecto a tener en
cuenta es el balance de color en nuestro monitor. Muchos de ellos tienen
la posibilidad de ajustar la temperatura de color de forma que definen
colores más frÃos o cálidos en función de la fuente de luz empleada.
La luz artificial (lámparas de tungsteno) tiene una temperatura de color
de unos 3.800º K, por lo que ofrece un luz más cálida. Debemos calibrar la
temperatura de color de nuestro monitor en luz blanca que corresponde a
unos 6.500º K.